SOFÍA HABLA CON ROSALINDA

SOFÍA HABLA CON ROSALINDA
ILUSTRACIÓN DE ¿DÓNDE ESTÁ LA PRINCESA?

viernes, 31 de enero de 2014

¡LOS PÁJAROS!

Había una vez un pájaro que quería hacer un nido y buscó un árbol. Siguió y siguió buscando y lo encontró, pero estaba vacío. Se hizo de noche y llovió, y el pájaro se puso triste.
Al día siguiente encontró otro árbol vacío, pero el árbol no dejó al pájaro vivir dentro de él. Después encontró un nuevo árbol lleno de pájaros al lado de un lago, donde podía beber por la mañana; el árbol le dejó vivir allí, y le dijo: «muchas gracias», y se puso alegre, feliz y contento.
Aicha Coulali Fatmi. 8 años. 3º de Primaria. Colegio Miguel Hernández. Crevillent (Alicante)

miércoles, 29 de enero de 2014

JUAN Y LILY PERDIDOS EN EL BOSQUE

En el bosque, una pareja de pájaros tuvieron hijos. Los hijos eran una hembra, Lily, la mayor; y Juan, el pequeño. Un día les preguntaron a sus padres si podían salir a volar al bosque, y la madre contestó:
—No, os podéis perder.
—Pero podemos ir con vosotros —dijo Lily.
—Tu madre tiene que hacer las tareas de casa y yo tengo que irme a trabajar —siguió el padre.
—Pero no nos perderemos —insistió Juan.
Al final no consiguieron el permiso y se acostaron en su nido. Al día siguiente, Juan se levantó temprano y despertó a Lily.
—¡Lily, despierta, vamos al bosque!
Sin despertar a los padres, Lily y Juan salieron a jugar y a volar por el bosque. Los padres se despertaron más tarde y vieron que sus hijos no estaban.
—¡Juan, Lily! —dijo la madre.
—¿Adónde estáis? —gritó el padre.
Ya anocheció, y Juan y Lily no sabían volver a casa.
—Lily, ¿te sabes la dirección del árbol donde está nuestra casa? —preguntó Juan.
—No —contestó la otra.
Buscando encontraron el árbol, y sus padres preocupados y enfadados dijeron:
—Nos habéis desobedecido.
—Lo sentimos —dijeron los pajarillos—. Es que teníamos muchas ganas de salir a jugar y volar —añadió Juan.
—Pero ayer era viernes y hoy es sábado, y vuestro padre no trabaja el fin de semana —explicó la madre.
—¡Hoy es fin de semana! —se alegró Lily.
—Si queréis, hoy podemos ir al bosque —dijo el padre.
Entonces salieron al bosque, se lo pasaron muy bien, y los pequeños pájaros aprendieron una lección: SER IMPACIENTE NO ES BUENO.
Clara Ferrández Sánchez. 9 años. 4º de Primaria. Colegio Miguel Hernández. Crevillent (Alicante)

lunes, 27 de enero de 2014

LOS DOS PÁJAROS

Un día dos pájaros, macho y hembra, viajaban juntos, pero se estamparon y se quedaron un poco paralizados. Cuando se iban despertando, poco a poco, se sintieron tristes, porque no sabían dónde estaban. De repente aparecieron una niña y un niño. La niña cogió al pájaro hembra, y el niño al pájaro macho. El niño y la niña les dieron de comer, los ducharon y los pusieron en una jaula, así que los pájaros se sintieron felices y muy agradecidos.
Lidia Perea Muñoz. 10 años. 5º A. Colegio Miguel Hernández. Crevillent (Alicante)

sábado, 25 de enero de 2014

DOS COCODRILOS MUY SALVAJES

Érase una vez dos cocodrilos que se acercaron a un nido de patos y los patos estaban durmiendo. De repente una pareja de águilas despiertan a los patos y los patos se van corriendo. Los cocodrilos se enfadan con las águilas y las águilas esconden su nido. Los patos tienen crías y entonces se encuentran una pareja de tigres. Los tigres se comen a la familia de patos. Los leones encuentran una familia de canarios y los leones se comen a los canarios. Las águilas tienen el nido muy escondido para que ningún animal salvaje lo pueda encontrar. De repente las águilas tienen crías, y ahora no pueden toparse con los cocodrilos. Los cocodrilos encuentran un nido. ¿Cuál será? Oh, no, es el de las águilas. ¿Qué harán las águilas? Las águilas padres se colocan a las crías en la espalda y se van volando. Desde ese momento ya no vuelven a ver a los cocodrilos. Y este cuento se ha acabado.
Juan Miguel García Rocamora. 9 años. 4º de Primaria. Colegio Miguel Hernández. Crevillent (Alicante)

jueves, 23 de enero de 2014

UN GORRIÓN COMO LA LUZ

Hace mucho, en un bosque muy lejano, vivía un gorrión que se llamaba Luz. Un día Luz fue volando por encima del bosque. Pasó una mariposa y Luz se distrajo con ella, entonces se chocó con un halcón y se enfadó aquel halcón. Luz se disculpó, pero el halcón no aceptó sus disculpas, lo que hizo fue atacarle, y Luz cayó en el bosque todo herido y se desmayó, pero cuando se despertó empezó a brillar como el oro. El halcón vio a Luz y se sorprendió, y el halcón le pidió las disculpas. Luz se lo pensó y le dijo:
—No hay que ser guapo, con la mejor ropa y muy famoso para que alguien sea tu amigo, sino que tienes que ser tú mismo, y sí que acepto tus disculpas.
Y fueron amigos para siempre.
Abdellah Koulali Sayem. 9 años. 4º de Primaria. Colegio Miguel Hernández. Crevillent (Alicante)

martes, 21 de enero de 2014

EL PÁJARO HERIDO

Un día, unos pájaros que volaban más deprisa de lo normal, escapaban de un cazador que daba mala sensación, porque dicen que fue a la cárcel el mes pasado. Pero, ¿qué pasó? Una bala le dio a un pájaro; entonces, una niña encontró al pájaro. La niña lo llevó a la veterinaria para que lo curaran, ¡menos mal que lo salvaron de milagro!
Cuando la niña le pagó a la veterinaria se lo llevó a su casa, le dio de comer, le hizo una cama... y lo adoptó. ¡Qué bonita es esta historia!
Mireia Escolano Planelles. 10 años. 5º A. Colegio Miguel Hernández. Crevillent (Alicante)

viernes, 17 de enero de 2014

PÁJAROS

Lo vi en un escaparate y me quedé enamorada. Estaba en rebajas. Era un jersey blanco como un puñado de nieve, pero tenía bordados, en la parte delantera, dos lindos pájaros multicolores. Eso fue lo que me sedujo: la alegría del rojo, la belleza del azul, el atrevimiento del amarillo... No lo dudé, compré la prenda y me la llevé a casa.
Fue el domingo siguiente cuando quise estrenarlo, abrí el armario y allí encontré mi jersey nuevo colgado en una percha, pero algo ocurría, ¡los pájaros no estaban! Lo descolgué nerviosa y lo miré con atención, le di la vuelta y lo examiné por el revés. Nada, ni una sola pluma. Los pájaros habían desaparecido. Me pellizqué en la cara para asegurarme de que no estaba soñando, aquello era realmente extraño. ¿Podían escaparse unos pájaros de una prenda de vestir? De momento oí unos trinos. La ventana estaba abierta y hacia allí me dirigí. ¡Eran ellos! Jugaban alegres entre la ropa tendida de mi vecina, después revolotearon muy cerca de mi cara y más tarde se elevaron hacia el cielo pintando de colores algunas nubes. Comprendí entonces que los pájaros son libres y no tienen por qué vivir encerrados ni en jaulas ni en jerséis. Me sentí feliz. Tuve la sensación de que comprando aquella prenda había liberado de su cautiverio a esas lindas aves. «¡Volad, volad, sed felices!», les dije. Después cerré la ventana, cogí el jersey blanco y le pinté, con rotulador, corazones rojos. Seguramente no sería el jersey más bonito del mundo, pero sí el mejor amigo de los pájaros.
Maribel Romero Soler
(He sugerido a los niños y niñas de Escritura Creativa un trabajo que tenga como fuente de inspiración los pájaros. Ésta es mi propuesta. En sucesivas entradas colgaré los cuentos de los pequeños escritores. ¿Alguien se anima a probar con los pájaros?).